La red de gestión del ruido consiste en una red de sensores de ruido de clase 1, máxima precisión, TA120 (análisis global) y TA150 (análisis espectral por 1/3 de octava+ audio) que mide continuamente el ruido generado en la ciudad. Los datos de ruido son enviados directamente a una plataforma en la nube para la vigilancia de fuentes de ruido y el seguimiento de las acciones del plan de acción de reducción del ruido de la ciudad.
Los sensores TA120/TA150 pueden verificarse con un calibrador sonoro clase 1 y puede certificarse por unidad por laboratorio acreditado según UNE-EN 61672-3. Tienen protección a la intemperie IP65 (lluvia, nieve, viento, etc.) y dimensiones reducidas. También disponen de memoria volátil en caso de fallo de las comunicaciones y necesitan de un mínimo mantenimiento anual (cambio de la pantalla anti-viento).
La red de gestión continua del ruido está pensada para tomar decisiones basadas en datos sobre la eficiencia y catalogación de las acciones realizadas siguiendo una política activa de gestión del ruido. Al empezar a medir aparecen las primeras acciones a realizar, evitando de este modo la inacción.
La colocación recomendada de los sensores sigue una estrategia de receptor/emisor y de antes y después de las acciones de reducción testeadas. Entre las aplicaciones más habituales se encuentran:
Encara no hi ha ressenyes.
0 ressenyes